Quiero dormitar en aquel hueco donde el cielo suele atardecer,
Tengo un sueño en vivo,malta cerebral en el octavo día de tu vuelo enorme,
Acaso me vea oscuro, tan oscuro como una ruina personal.
Quién sabe no pueda hacer juego con nada y eso me atrapa, nadie me ve, nadie me siente...
Soy a la alegría lo que la tos al tipo sano. Soy a la sanidad lo que la tormenta al barrio bajo.
Pero aún demacrado vuelvo a aquel cuenco.