sábado, 14 de enero de 2012

Yo quiero ser Bonobo, Bonobo quiero ser... (los primeros hippies)


El Bonobo,pan paniscus, también llamado chimpancé pigmeo (o menos frecuentemente chimpancé grácil o chimpancé enano), es una de las dos especies que componen el género de los chimpancés pan. La otra especie del género Pan es el chimpancé común.

Observaciones recientes en su entorno han confirmado que los machos en los grupos de chimpancé común son extraordinariamente hostiles hacia los machos externos al grupo. Organizan grupos de exterminio para "patrullar" en busca de machos desafortunados que puedan estar viviendo en solitario cerca de su grupo. Este no parece ser el comportamiento de los machos o hembras bonobos, que parecen preferir el contacto sexual dentro de su grupo más que la búsqueda de confrontaciones hostiles con extraños. El bonobo vive en ubicaciones donde no habita el más agresivo chimpancé común. Posiblemente el bonobo ha preferido dejar un amplio margen con respecto a su más violento y físicamente fuerte primo. Ninguno de los dos nada, y suelen habitar zonas opuestas de anchos ríos.
Los bonobos, por lo menos en cautividad, suelen ser considerados como más inteligentes que los chimpancés.


Las relaciones sexuales juegan un papel preponderante en las sociedades de bonobos, ya que son usadas como saludo, como método de resolución de conflictos, como medio de reconciliación tras los mismos, y como forma de pago mediante favores tanto de machos como de hembras a cambio de comida. Los bonobos son los únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a cara (principalmente hembra con hembra seguido en frecuencia por el coito hembra-macho y las frotaciones macho-macho), besos con lengua y sexo oral
La actividad sexual tiene lugar tanto dentro de la familia inmediata como fuera de ella, y suele implicar tanto a adultos como a crías. Los bonobos no forman relaciones estables con parejas individuales. Tampoco parecen discriminar en sus comportamientos sexuales según género o edad, con la posible excepción de las relaciones sexuales entre madres y sus hijos adultos; algunos observadores creen que esos emparejamientos son tabú Cuando los bonobos encuentran una nueva fuente de comida o lugar de alimentación, la excitación general suele desembocar en una actividad sexual en grupo, presumiblemente descargando la tensión de los participantes y permitiendo una alimentación pacífica.
Los machos bonobo practican con frecuencia varias formas de sexo genital entre ellos . Una de las formas consiste en ambos machos colgando de un árbol cara a cara mientras frotan sus penes entre sí. También se ha observado a los machos bonobos realizando esta actividad en el suelo. Una forma especial de la misma, empleada por los machos como reconciliación tras un conflicto, se realiza con ambos tumbados en el suelo y trasero con trasero, mientras frotan sus bolsas escrotales entre ellas.
Las hembras bonobo también usan el sexo genital hembra-hembra , como forma de establecer relaciones sociales entre ellas, fortaleciendo así el núcleo matriarcal de la sociedad bonobo. La estrecha relación entre las hembras les permite dominar la estructura social - aunque los machos son físicamente más fuertes, no pueden plantar cara solos a un grupo unido de hembras, y no suelen colaborar entre ellos de esa forma. Las hembras adolescentes suelen abandonar el grupo en el que nacen para unirse a otro. Esa migración habitual de las hembras hace que el fondo genético de los bonobos se mezcle con frecuencia.
A pesar del enorme incremento en la actividad sexual, la tasa de reproducción no es mayor que la de los chimpancés comunes. Las hembras cuidan de sus crías y las alimentan durante cinco años, y pueden dar a luz cada cinco o seis años. Comparadas con las de chimpancé común, las hembras de bonobo recuperan la actividad sexual mucho antes tras el parto, lo que les permite reincorporarse a las costumbres sexuales de su sociedad. Incluso los animales estériles o demasiado jóvenes o viejos para reproducirse participan en estas actividades sexuales.
Richard Wrangham y Dale Peterson enfatizan el uso del sexo por parte del bonobo como mecanismo para evitar la violencia.
"Tanto el chimpancé común como el bonobo evolucionaron del mismo ancestro que dio lugar a los humanos, y sin embargo el bonobo es de las especies más pacíficas y no agresivas de mamíferos que hoy día viven en la tierra. Han desarrollado vías para reducir la violencia que permean toda su sociedad. Nos muestran que la danza evolutiva de la violencia no es inexorable".

Las hembras tienen un tamaño mucho más pequeño que los machos, pero un estatus social mucho mayor. Los encuentros agresivos entre machos y hembras son raros, y estos se muestran tolerantes para con cachorros y crías. El estatus de un macho es un reflejo del de su madre, y el vínculo madre-hijo es con frecuencia muy fuerte, manteniéndose durante toda la vida. Aunque existen jerarquías sociales, el rango de cada individuo no toma un papel tan preponderante como en otras sociedades de primates
Los bonobos son activos desde el amanecer hasta el crepúsculo, y viven siguiendo un patrón fisión-fusión: una tribu de cerca de un centenar se dividirá en pequeños grupos durante el día mientras buscan comida, y luego se reúnen por la noche para dormir. Duermen en los árboles, en nidos que construyen ellos mismos. A diferencia de los chimpancés comunes, de los que se sabe que ocasionalmente cazan otros monos, los bonobos son principalmente frugívoros, aunque también comen insectos y ocasionalmente se les ha visto atrapando pequeños mamíferos como las ardillas u otros primates.

Comarca Bendita


En el mediodía de tu cuerpo me detengo a danzar afuera y adentro
Torpe pero certero, anímo tu sangre
Mi baile, tu aullido tremendo
Mi vaivén desafinado, tu generosa aprobación
Es la tarde y todo bulle hasta tu centro vital
Tus repetidas afirmaciones en medio del trajín corpóreo
Ocupo titilante tu sexo, y cada consentida invasión atornilla mi cabeza
Príapo pletórico de sudor y entrega
Mares acaecen en aquel valle
Aguas iracundas pueblan tu bello cuenco dispuesto
Todo amanece, todos los colores comulgan en un solo cielo
Tus cordilleras, montañas, praderas y comarcas se enfrían lentamente
Yace mi atolón calmo, como la primera tarde de primavera junto a un pequeño lago...

Luego del sueño...

seamus

jueves, 12 de enero de 2012

Ajedrez- Jorge Luis Borges



I


En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.


II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

El dolor pasivo



Veo a mi vieja entregarse a toda esa pelota de estudios, la veo derrotada, mas vieja, hinchada las pelotas. La miro y me acuerdo de su esplendor, cuando laburaba de mamá full time, cagándome a pedos con una energía que daba miedo, manejando las situaciones familiares complejas a las puteadas,las situaciones complejas siempre abundaron en mi familia. Y cuando caía en gigantescas depresiones, yo me quedaba junto a ella hablándole sin parar para que no caiga mas abajo aún. Muchas veces mi intervención resultaba exitosa, teniendo en cuenta que era un cunumí de apenas siete u ocho años, mi esfuerzo acaso valía mas.
La veo esperando su turno, con la cabeza gacha mirando la nada, no me animo a decirle nada, la observo y me callo.
Hoy nos tocó una mañana fresca, después de un par de días de calor obsceno,hoy amainó.
Me gustaría transferir su dolor a mi....

miércoles, 4 de enero de 2012

Cuando el dolor es moneda corriente






Uno le huye al dolor, a todos nos da miedo el dolor, propio y ajeno. Pero un día en algún momento, siempre tenemos que enfrentarnos al dolor.
Ciertamente mi vieja tiene que enfrentar una enfermedad compleja, avasallante, de características inciertas y dolorosas. Junto a ella estamos nosotros, mi viejo, mis hermanos y yo. Ella sufre sus dolores, nosotros la impotencia de no poder hacer más que escucharla y consolarla con palabras. Desde hace tres semanas ir al hospital es moneda corriente. Basta un llamado de mi vieja diciendo: Me duele o No puedo respirar, para que todos vayamos en caravana al hospital. En general son falsas alarmas, temas relacionados más al sistema nervioso que a su mal recientemente descubierto. Sin embargo todo ese movimiento va dejando marcas en la psique de cada uno de los acompañantes.
Siempre tuve la inquietud de la observación, desde muy pequeño me dediqué a observar todo cuanto acontecía entorno a mi. Para esa inquietud,el hospital es una fuente de inspiración.
Luego de varios días de entrar y salir de la guardia de un hospital, se abre un mundo nuevo ante los ojos atentos.
Llevábamos a mi vieja a la guardia y la espera,(forzada socia), te lleva a depositar la mirada en lo que pasa allí.
Entran baleados ensangrentados; borrachos rebeldes y buena onda; parejas discutiendo o peleando a puñetazos; madres, llorando a los gritos, con sus hijos en brazos con leves fiebres de 37.5; motoqueros accidentados hechos una bola de sangre, hombres bravos puteando y queriendo romper todo. Y una lista gigantesca de casos que incurren delante de tus ojos a velocidad incontrolable.
Al principio sentís el evidente choque, pues al menos en mi caso, no son situaciones en las que me sienta habituado, luego las incorporás a tu día, como si eso fuera parte tuyo desde siempre.

-Oxigena bien, cualquier cosa la traen de vuelta.
-Muchas gracias doctor, buenas noches...